jueves, 22 de marzo de 2012

El Chi-kung Beneficia a Pacientes Con Parkinson

"Se observó que disminuía la frecuencia de caídas porque mejoraba en cuanto al tono postural y al equilibrio”, explicó el responsable del área de Adultos Mayores del hospital Heller, Martín Regueiro.
 
Un estudio publicado hace un mes en el "New England Journal of Medicine" da cuenta de que la práctica del tai chi chuan en pacientes con Parkinson puede mejorar su equilibrio, aunque aseguran que no cura la enfermedad.
“Se estudió el tai chi con adultos mayores y lo que se observó es que disminuía la frecuencia de caídas porque mejoraba en cuanto al tono postural y al equilibrio”, explicó el médico responsable del área de Adultos Mayores del hospital Heller, Martín Regueiro.
En el estudio se evaluaron 195 personas subdivididas en tres grupos: uno practicó tai chi, otro hizo ejercicios de resistencia y el resto, trabajos de elongación. Todos pacientes con Parkinson entre el estadío de 1 a 4. El cinco es el de los que están con demencia, postrados, con escaras o úlceras por presión.
El especialista señaló que el Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa que afecta el sistema nervioso central con evolución crónica, prolongada, y que es la segunda causa de dependencia y de frecuencia de deterioro después del Alzheimer.
Puntualizó que la clínica principal es bradecinesia (lentitud de movimientos), rigidez y temblores que en Parkinson son asimétricos y distales, y se manifiestan por ejemplo en una mano en reposo.
“Estos síntomas tardan muchos años en dar la enfermedad, porque es de evolución muy lenta. Se plantea que cuando aparecen los síntomas motores ya hay 10 años de enfermedad porque ya hay otros muchos síntomas que aparecen tempranamente que darán otro tipo de trastornos”, sostuvo el referente del área en el Heller.
El estudio indica que, comparado con los otros grupos, el de los que practicaron tai chi registró menos caídas, zancadas más espaciadas y un equilibrio mayor que el resto.
“Lo que este trabajo demuestra, en relación a otros, es que después de los tres meses estas personas tenían beneficios. No se sabe después el seguimiento. El tai chi es una herramienta más para mejorar el tiempo que esta persona tenga una buena calidad funcional, mejora en eso la parte motriz, ni lo cura ni disminuye”, aseguró.
Según Regueiro, la idea sería un estudio de este tipo se extienda por más tiempo. “En el trabajo plantea que hay un cambio pero decir que se frena, en un período de tres meses, una enfermedad que dura diez o veinte años es un poco aventurado”, dijo el médico quien añadió: “Se puede decir que cambia la calidad de vida, que mejora la capacidad funcional de la persona y que también tiene algún impacto sobre la incidencia de caídas pero que no detiene enfermedad por lo menos no está demostrado que la detenga”.

Su práctica
Adrián Benente es profesor e integrante de la Asociación Neuquina de Tai Chi Chuan y Chi Kung, y a sus clases asiste un buen número de personas aquejadas por enfermedades que luego de un tiempo presentan mejorías en su calidad de vida.
“Es que la práctica se basa en hacer movimientos que combinan las alternancias de las fuerzas opuestas y complementarias. El ying y el yang. Ante un avance tiene que haber una retirada. Cuando sube después tiene que bajar. Y esas prácticas físicas hacen recircular la energía en el cuerpo, entonces eso produce un equilibrio. El tai chi chuan podemos expresarlo como el arte del equilibrio”, comentó Benente.
Sostuvo que, si bien no cuenta con alumnos con Parkinson, hay casos como el de una mujer que llegó a las clases hace seis años con artritis reumatoidea y “no le ha avanzado el deterioro de las articulaciones y por esa razón el médico que la trata hace muy buena divulgación de esta disciplina”.
El profesor explicó que el tai chi es un principio filosófico, la práctica en sí se llama tai chi chuan y significa fuerza, puño o poder que surge del movimiento suave y flexible con respiración rítmica que devuelve la espontaneidad del niño y centra al hombre en su principio superior. Y la persona que lo practica usando el cuerpo como herramienta sin exigirse, respetando lo que puede hacer, logra un beneficio físico terapéutico. “Si hay determinada dolencia se da un tipo de ejercicio diferente para que se practique en su casa. Regula la presión, la glucosa en sangre, se mueven todas las articulaciones y los tendones, se calma la mente y las emociones”, dijo Benente.
Regueiro coincidió en que “las ventajas es que no tiene efectos adversos, el costo es muy bajo, y que dan mejoras a corto y largo plazo. No frena la enfermedad, mejora la forma de enfrentarla”.
De acuerdo a los datos mundiales que se extrapolan a la Argentina, Regueiro indicó que la enfermedad de Parkinson afecta al 1 por  ciento de los mayores de 65 años y al 4 por ciento de los menores 45 años.

2 comentarios:

  1. DICEN QUE " PROBAR NO CUESTA NADA " AQUI ESTA DADA LA POSIBILIDAD DE PROBAR.

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    1. Hola aVner Zamir, si está contemplada la posibilidad.

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